Ángel L. Cora De Jesús 

“Inventor de Imágenes“

 

Ángel Cora, nació el 14 de febrero de 1968 en Arroyo, Puerto Rico. Es Ingeniero Civil de profesión y un apasionado pintor realista con el decidido empeño de trabajar luces y sombras hasta el delirio, con el trazo de una línea domesticada, con la magia afanosa de los colores, con la virtud Divina de transmitir más allá del lienzo lo que ni aun sus propios ojos pueden ver si, tan solo atendemos el tratamiento que da a la figuración de sus cuadros.

 

Aunque dedicó la mayor parte de su juventud al deporte, siendo un destacado voleibolista y a los estudios, en el campo de la ingeniería; no fue hasta el año 2008, a la edad de cuarenta (40) años que su talento innato e incontenible pasión por la pintura, le emplazaron a su impostergable cita con el Arte. Desde entonces, Ángel Cora se proyecta como uno de los pintores de mayor revelación y trascendencia, destacándose al compartir espacios colectivos entre artistas de renombre tanto local como a nivel internacional.

 

Entre sus obras se destacan: Flor de Maga, Éxtasis, Dadiva, Flor de Azahar, A Julia en su Hora Perdida (en honor a nuestra poetisa, Julia de Burgos) entre otras. Sin embargo, la admiración que desde niño sentía por los caballos, sirvió como fuente de inspiración para crear una de sus obras más impactantes, titulada "Desbocados". En ella recrea un momento significativo en la historia del pueblo de Arroyo y de toda Hispanoamérica.

 

Pero… ¿dónde ubicamos a este autodidacta cuando el tema de sus cuadros rompe o plantea asuntos que no son cónsonos con la realidad que conocemos?

 

A través del orden figurativo en sus cuadros, de cierto anacronismo histórico o de un asunto histórico escondido o poco conocido y que se hace visible a través del tratamiento realista de sus pinturas, Ángel Cora nos va diciendo aquellas cosas que nuestra realidad, la historia o los escritores sagrados marcaron para que fuera dicho. ¿Para que fuera dicho a quién? Primero, a los más cercanos a él; a los que pertenecen a su isla, a su cultura, a su fe y luego; a quien quiera entender, que entienda o, más apropiadamente, quien tenga ojos para ver, que vea…

© 2020 por Angel L. Cora