Cabalgada

2014 - Acrílico sobre canvas panel 18"x24"

Las cabalgadas eran entradas sorpresivas, arremetidas rápidas para infundir el terror en yucayeques que no se sometían al régimen colonial del Imperio Español.  En estas expediciones los soldados españoles operaban como guerrillas, internándose en los bosques para en el momento oportuno: atacar, saquear, destruir, matar y esclavizar a hombres, mujeres y niños de las aldeas rebeldes. Cientos de indios fueron esclavizados a raíz de estas hostilidades. Estos eran marcados en su frente con una ‘F’ de Fernando, alusiva al rey de España (Fernando de Aragón). Al cabo de dos (2) años de confrontación, la resistencia de los indígenas se había debilitado significativamente.  Ante la desventaja e impotencia de doblegar a un enemigo con recursos y armamentos superiores: artillería, arcabuces, armaduras, espadas, perros militarmente entrenados (becerrillos, según le llamaban los indios), caballos, etc; algunos optaron por rendirse, otros emigraron a las Antillas Menores, donde el dominio español era limitado y otros; en su desaliento moral por las atrocidades sufridas optaron por suicidarse.

 

Aun así, el espíritu combativo y de supervivencia de los tainos continuó en pie de  lucha con enfrentamientos en la región oriental de la isla. En alianza; amerindios procedentes de islas vecinas atacaron a Caparra en 1513 al cual le subsiguieron otros enfrentamientos que se extendieron hasta pasado el Siglo XVI, contra distintos poblados establecidos por los españoles particularmente en la región oriental.

 

Con la merma vertiginosa de la población indígena, la mano  de obra en las encomiendas se vio dramáticamente reducida. Esto dio paso al contrabando de esclavos provenientes desde África y por ende, la continuidad al plan económico del sistema colonial que ha imperado en la isla hasta el sol de nuestros tiempos…

© 2020 por Angel L. Cora