Flor de Azahar

2013 - Acrílico sobre lienzo 36x48

La Garita del Diablo, enigma o una tierna historia de amor…? Juzgue usted…

 

~ 1790 ~ Sánchez era un soldado andaluz muy guapo, que pertenecía al Regimiento de Caballería y tocaba una guitarra muy bella. Como tenía la piel blanca, sus compañeros le llamaban "Flor de Azahar".

 

Dina, una mestiza, muy hermosa, vivía profundamente enamorada de Sánchez. Y Sánchez de ella. Se conformaban con comunicarse intercambiando sus miradas. A Sánchez su ordenanza le prohibía acercarse a ella, y a ella, se lo prohibía su madre de crianza que era más estricta que un sargento.

 

Flor de Azahar se comunicaba con ella, a través de su guitarra. En las noches le cantaba y en su canto le comunicaba sus mensajes. Una noche le envió un mensaje, el cual solo ella podía comprender, que decía:

 

"Mañana cuando anochezca, vete a buscar a tu amor, porque lejos de tus brazos, se le muere el corazón." La noche siguiente, Dina se levantó muy sigilosa, salió de la casa para buscar a su amor. Cuando se encontraron, en la garita, se fundieron en besos y palabras de amor y decidieron huir lejos y vivir juntos para siempre.

 

Dina le había llevado un traje civil. El dejó en la garita el fusil, la cartuchera y el uniforme y sin hacer el menor ruido huyeron hacia la sierra y los bosques de Luquillo.

Allí, a escondidas del resto de la isla, construyeron su hogar y vivieron el resto de sus días.

 

Dicen que aún, en la garita, en las noches se escucha el rasgueo de la guitarra y una risa disuelta en el viento. Queriendo esto decir que Dina y Flor de Azahar se burlan de los que inventaron la leyenda de la Garita del Diablo.

 

Esta sinópsis es una adaptación de la historia recopilada por Cayetano Coll y Toste (1850-1930) en Leyendas y tradiciones puertorriqueñas.

© 2020 por Angel L. Cora